Por qué el frío puede percibirse como un “ardor”


Por qué el frío puede percibirse como un “ardor”


Esta paradójica percepción ante un estímulo frío es frecuente entre personas
con dolor neuropático, como algunos diabéticos y pacientes sometidos a quimioterapia, especialmente con oxaliplatino


Temperaturas ambientales que para una persona sana no producen más que
un poco de frío, a algunos pacientes con neuropatías les causan desagradables y hasta
doloras “sensaciones de ardor o quemadura” que pueden resultar invalidantes.


El hallazgo de las fibras C2 permitiría diseñar algún fármaco
oral bloquear estas sensaciones


Investigadores en distintas partes del mundo están trabajando para entender
la causa fisiológica de estas sensaciones y buscar alivio a quienes las sufren.
Tras cuatro años de estudios, el doctor Campero, junto a expertos estadounidenses
y británicos, descubrieron un posible mecanismo para explicarlas.
En un estudio recientemente publicado en el “Journal of Physiology”, describieron
por primera vez las fibras nerviosas involucradas en estas percepciones.
Las denominaron tipo 2 (C2) y corresponden a fibras muy delgadas carentes de mielina.



"La sensación de ardor se percibe habitualmente en manos y pies,
pero puede extenderse hacia otras partes del cuerpo",
dice el doctor Mario
Campero, neurólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.


A nivel de la piel éstas comparten espacio con terminaciones nerviosas llamadas
mielínicas, que ante las bajas temperaturas envían rápidamente una señal
al cerebro, que traduce la sensación como frío.


En cambio, ante el mismo estímulo, las C2 se activan fuertemente produciendo
una percepción no de frío, sino de ardor, explica el doctor Campero.


Cuando hay una neuropatía las fibras mielínicas se dañan más rápido y,
por el contrario, las C2 permanecerían más funcionales, haciendo que al exponerse
a bajas temperaturas, prime en los pacientes la sensación de ardor.



Ésta semeja a la punzante percepción
que se experimenta al hundir las manos heladas en agua tibia.
El problema es que en personas con neuropatía esta activación ocurre incluso
a temperaturas de 24° (como la de una piscina en verano), lo que además
se mezcla con sensación de dolor.



El hallazgo de las fibras C2, dice el doctor Campero, "permitiría diseñar algún
fármaco oral o de aplicación local que permita bloquearlas y, potencialmente, reducir así la hipersensibilidad de estos pacientes al frío, con lo que se
mejoraría su calidad de vida"
.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...